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DECIR QUE...
Con cierta frecuencia algunos ciudadanos en razón de su ocupación se ven en la obligación de hacer declaraciones en los medios de comunicación. Este es el caso de un edil que manifestaba recientemente en una emisora de radio:
<<Decir que el Equipo de Gobierno ha aprobado unas obras...>>.
Lo cierto es que esa mala utilización del infinitivo, en lugar de otros modos verbales del que depende ese infinitivo, lo había cogido como muletilla: <<señalar que>>, <<apuntar que>>…, creando todo un rosario de verbos carentes de perífrasis, que bien habría podido sustituir por: <<hemos de decir>>, << queremos señalar>> o <<debemos apuntar>> evitando de esa forma la elisión del discurso.
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LA IMPORTANCIA DE UNA COMA
El filólogo José Antonio Millán recuerda una anécdota atribuida a Carlos V en el prólogo de su libro Perdón imposible, que luego la encontró referida a otros reyes.
Por lo visto al emperador se le pasó a la firma una sentencia que decía así:
<<Perdón imposible, que cumpla su condena>>.
Pero al monarca, según se cuenta,
le ganó su magnanimidad y antes de firmarla movió la coma de sitio:
<<Perdón, imposible que cumpla su condena>>.
Y de ese modo, una coma cambió la suerte de algún desgraciado. |